Nm 14, 21-45
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)21Pero por vida mía y la gloria de Yahvé que llena toda la tierra, 22que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya diez veces y no han escuchado mi voz, 23verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá ninguno de los que me han despreciado. 24Pero a mi siervo Caleb, ya que fue animado de otro espíritu y me obedeció puntualmente, le haré entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la poseerá. 25(Los amalecitas y los cananeos habitan en el llano.) Mañana, volveos y partid para el desierto, camino del mar de Suf.» 26Yahvé habló así a Moisés y a Aarón * : 27«¿Hasta cuándo esta comunidad perversa murmurará contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que no dejan de murmurar contra mí. 28Diles: Por mi vida, oráculo de Yahvé, que he de portarme con vosotros a tenor de lo que me habéis dicho. 29Por haber murmurado contra mí, todos los que fuisteis censados y contados, de veinte años para arriba, dejaréis vuestras vidas en este desierto. 30Juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto, juré estableceros. Sólo a Caleb, hijo de Jefoné, y a Josué, hijo de Nun, 31y a vuestros pequeñuelos, de los que dijisteis que caerían en cautiverio, los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado. 32Vuestros cadáveres caerán en este desierto, 33y vuestros hijos andarán nomadeando por él durante cuarenta años, cargando con vuestra infidelidad, hasta que no hayan caído todos vuestros cadáveres en el desierto. 34Según los cuarenta días que empleasteis en explorar el país, cargaréis cuarenta años con vuestros pecados, un año por cada día. Así sabréis lo que es rebelarse contra mí * . 35Yo, Yahvé, he hablado. Eso es lo que haré con toda esta comunidad perversa, amotinada contra mí. En este desierto no quedará ni uno: en él habrán de morir.» 36Los hombres que había enviado Moisés a explorar la tierra y que al volver habían incitado a toda la comunidad a murmurar contra él, poniéndose a hablar mal del país, 37aquellos hombres que habían hablado mal del país, cayeron repentinamente muertos delante de Yahvé. 38En cambio, Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, sobrevivieron de entre los hombres que habían ido a explorar la tierra. 39Cuando Moisés refirió todo esto a los israelitas, el pueblo se afligió mucho. 40Madrugaron y, tras subir a la cumbre del monte, dijeron: «Aquí estamos. Vamos a subir a ese lugar respecto del cual ha dicho Yahvé que hemos pecado.» 41Moisés les respondió: «¿Por qué hacéis eso, pasando por encima de la orden de Yahvé? Eso no tendrá buen éxito. 42No subáis, porque Yahvé ya no está con vosotros, no vayáis a caer derrotados frente a vuestros enemigos. 43Los amalecitas y los cananeos estarán allí para haceros frente, y caeréis a filo de espada, pues, después de haber abandonado a Yahvé, no penséis que va a estar con vosotros.» 44Pero ellos se obstinaron en subir a la cumbre del monte. Ni el arca de la alianza de Yahvé ni Moisés se movieron del campamento. 45Bajaron los amalecitas y los cananeos que habitaban en aquella montaña, los batieron y los destrozaron hasta llegar a Jormá * .