Nm 14, 1-30
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Entonces toda la comunidad se puso a gritar a voz en cuello; la gente se pasó llorando toda aquella noche. 2Luego todos los israelitas se pusieron a murmurar contra Moisés y Aarón; la comunidad les decía: «¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto! Y si no, ¡ojalá hubiéramos muerto en el desierto! 3¿Por qué nos lleva Yahvé a ese país, para hacernos caer a filo de espada y que nuestras mujeres y niños caigan en cautiverio? ¿No es mejor que volvamos a Egipto?» 4Así que se decían unos a otros: «Nombremos a uno jefe y volvamos a Egipto.» 5Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra delante de toda la asamblea de la comunidad de los israelitas. 6Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, que eran de los que habían explorado el país, rasgaron sus vestiduras 7y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: «La tierra que hemos recorrido y explorado es muy buena tierra. 8Si Yahvé nos es favorable, nos llevará a esa tierra y nos la entregará. Es una tierra que mana leche y miel. 9No os rebeléis contra Yahvé, ni temáis a la gente del país, porque son pan comido. Se ha retirado de ellos su sombra protectora * , y en cambio Yahvé está con nosotros. No les tengáis miedo.» 10Cuando toda la comunidad estaba hablando de apedrearlos, la gloria de Yahvé se apareció a todos los israelitas en la Tienda del Encuentro. 11Entonces dijo Yahvé a Moisés: «¿Hasta cuándo me va a despreciar este pueblo? ¿Hasta cuándo van a desconfiar de mí, con todas las señales que he obrado entre ellos? 12Voy a herirlos de peste y a desheredarlos. A ti, en cambio, te convertiré en un pueblo más grande y poderoso que ellos.» 13Moisés respondió a Yahvé: «Los egipcios se han enterado de que tú, con tu poder, sacaste a este pueblo de en medio de ellos. 14Se lo han contado a los habitantes de este país. Éstos se han enterado de que tú, Yahvé, estás en medio de este pueblo y que te das a ver cara a cara. Saben que tú, Yahvé, permaneces en tu Nube sobre ellos y que caminas delante de ellos, de día en la columna de nube y por la noche en la columna de fuego. 15Si haces perecer a este pueblo como a un solo hombre, los pueblos que han oído hablar de ti dirán que 16Yahvé, al no haber podido introducir a ese pueblo en la tierra que les había prometido con juramento, los ha matado en el desierto. 17Muestra, pues, ahora tu poder, mi Señor, como prometiste cuando dijiste: 18Yahvé es tardo a la cólera y rico en bondad, tolera iniquidad y rebeldía; aunque nada deja sin castigo, castigando la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación. 19Perdona, pues, la iniquidad de este pueblo conforme a la grandeza de tu bondad, como has soportado a este pueblo desde Egipto hasta aquí.» 20Dijo Yahvé: «Le perdono, según tus palabras. 21Pero por vida mía y la gloria de Yahvé que llena toda la tierra, 22que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya diez veces y no han escuchado mi voz, 23verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá ninguno de los que me han despreciado. 24Pero a mi siervo Caleb, ya que fue animado de otro espíritu y me obedeció puntualmente, le haré entrar en la tierra donde estuvo, y su descendencia la poseerá. 25(Los amalecitas y los cananeos habitan en el llano.) Mañana, volveos y partid para el desierto, camino del mar de Suf.» 26Yahvé habló así a Moisés y a Aarón * : 27«¿Hasta cuándo esta comunidad perversa murmurará contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que no dejan de murmurar contra mí. 28Diles: Por mi vida, oráculo de Yahvé, que he de portarme con vosotros a tenor de lo que me habéis dicho. 29Por haber murmurado contra mí, todos los que fuisteis censados y contados, de veinte años para arriba, dejaréis vuestras vidas en este desierto. 30Juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto, juré estableceros. Sólo a Caleb, hijo de Jefoné, y a Josué, hijo de Nun,