Nm 13, 17-33
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)17Al enviarlos a explorar el país de Canaán * , les dijo Moisés: «Dirigíos allá por el Negueb, y después subís a la montaña. 18Observad el país, a ver qué tal es, y al pueblo que lo habita, si es fuerte o débil, escaso o numeroso. 19Ved si el país en que viven es bueno o malo; cómo son las ciudades en que habitan, abiertas o fortificadas; 20y cómo es la tierra, fértil o pobre, si tiene árboles o no. Tened valor y traed algunos productos del país.» Era el tiempo de las primeras uvas. 21Subieron y exploraron el país, desde el desierto de Sin hasta Rejob, a la Entrada de Jamat * . 22Subieron por el Negueb y llegaron hasta Hebrón, donde residían Ajimán, Sesay y Talmay, descendientes de Anac. Hebrón había sido fundada siete años antes que Tanis de Egipto. 23Llegaron al Valle de Escol y cortaron allí un sarmiento con un racimo de uva, que transportaron con una pértiga entre dos, y también cogieron granadas e higos. 24Aquel lugar fue llamado Valle del Racimo, por el racimo que cortaron allí los israelitas * . 25Al cabo de cuarenta días, volvieron de explorar la tierra. 26Fueron y se presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas, en el desierto de Parán, en Cades * . Les hicieron una relación a ellos y a toda la comunidad, y les mostraron los productos del país. 27Les contaron lo siguiente: «Fuimos al país al que nos enviaste, y en verdad que mana leche y miel; éstos son sus productos. 28Sólo que el pueblo que habita en el país es poderoso; las ciudades, fortificadas y muy grandes; hasta hemos visto allí descendientes de Anac. 29Los amalecitas ocupan la región del Negueb; los hititas, los amorreos y los jebuseos ocupan la montaña; los cananeos, la orilla del mar y la ribera del Jordán.» 30Caleb acalló al pueblo delante de Moisés, diciendo: «Subamos y conquistemos el país; sin duda podremos con él.» 31Pero los hombres que le habían acompañado dijeron: «No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.» 32Y empezaron a desacreditar ante los israelitas el país que habían explorado, diciendo: «El país que hemos recorrido y explorado es un país que devora a sus propios habitantes. Toda la gente que hemos visto allí es gente alta. 33Hemos visto también gigantes, hijos de Anac, de la raza de los gigantes. Nosotros nos veíamos ante ellos como saltamontes, y seguro que eso mismo les parecíamos a ellos.»