Neh 6, 1-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Cuando Sambalat, Tobías, Guesen, el árabe, y los demás enemigos nuestros se enteraron de que yo había reconstruido la muralla y de que ya no quedaba en ella brecha alguna —aunque en aquel tiempo no estaban colocadas las hojas de las puertas—, 2Sambalat y Guesen mandaron a decirme: «Ven a entrevistarte con nosotros en Haquefirín, en el valle de Onó.» Pero ellos tramaban hacerme mal. 3Por eso les envié mensajeros para decirles: «Estoy ocupado en una obra importante y no puedo bajar. ¿Por qué voy a abandonar la obra y dejar que se paralice para bajar donde vosotros?» 4Cuatro veces me enviaron el mismo recado, y otras tantas di la misma respuesta. 5Entonces Sambalat me envió a decir por quinta vez lo mismo, a través de un criado suyo que traía una carta abierta, 6en la que estaba escrito: «Se oye entre las naciones, y así lo afirma Gasmu * , el rumor de que tú y los judíos estáis pensando sublevaros; que para ello reconstruyes la muralla. Y que incluso tratas de hacerte su rey * ; 7que has designado profetas * que proclamen en Jerusalén, refiriéndose a ti: ¡Judá tiene rey! Estos rumores van a llegar a oídos del rey; así que ven para que comentemos el asunto.» 8Pero yo les mandé decir: «No hay nada de lo que dices; son invenciones tuyas.» 9Porque lo que querían era atemorizarnos, pensando que desfallecerían nuestras manos y que no acabaríamos la obra. Pero, por el contrario, yo me reafirmé más * . 10Había ido yo a casa de Semaías, hijo de Delaías, hijo de Mehetabel, que se encontraba detenido * . Dijo él: «Démonos cita en el templo de Dios, en el interior del santuario. Y cerremos las puertas del santuario, porque van a venir a matarte; esta misma noche vienen a matarte.» 11Pero yo respondí: «¿Un hombre como yo va a huir? ¿Qué hombre que sea como yo entraría en el santuario para salvar su vida * ? No iré.» 12Pues comprendí que él no había sido enviado por Dios, sino que había dicho esta profecía sobre mí porque Tobías y Sambalat le habían comprado, 13* para que yo, llevado del miedo, lo hiciera así y pecase. Y tal acción me daría mala reputación y podrían burlarse de mí. 14Acuérdate, Dios mío, de Tobías y de Sambalat por lo que han hecho; y también de la profetisa Noadía y de los demás profetas que trataron de asustarme.