Mt 5, 21-48
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)21«Habéis oído * que se dijo a los antepasados: No matarás, pues el que mate será reo ante el tribunal. 22Pues yo os digo que todo aquel que se encolerice contra su hermano será reo ante el tribunal; el que llame a su hermano ‘imbécil * ’ será reo ante el Sanedrín * ; y el que le llame ‘renegado * ’ será reo de la Gehenna de fuego. 23Entonces, si al momento de presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, 24deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano. Luego vuelves y presentas tu ofrenda. 25Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él de camino, no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel. 26Yo te aseguro que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo. 27«Habéis oído que se dijo: No cometerás adulterio. 28Pues yo os digo que todo el que mira con deseo a una mujer ya cometió adulterio con ella en su corazón. 29Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de tropiezo, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la Gehenna. 30Y si tu mano derecha te es ocasión de tropiezo, córtatela y arrójala de ti; te conviene que se pierda uno de tus miembros, antes que todo tu cuerpo vaya a la Gehenna. 31«También se dijo: El que repudie a su mujer, que le dé acta de divorcio. 32Pero yo os digo que todo aquel que repudia a su mujer —excepto en caso de fornicación— la hace ser adúltera; y el que se case con una repudiada comete adulterio. 33«Habéis oído también que se dijo a los antepasados: No perjurarás, sino que cumplirás al Señor tus juramentos. 34Pues yo os digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo, porque es el trono de Dios; 35ni por la Tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran rey. 36Ni tampoco jures por tu cabeza, porque ni a uno solo de tus cabellos puedes hacerlo blanco o negro. 37Limitaos a decir: ‘Sí, sí’ ‘no, no’ * , pues lo que pasa de aquí proviene del Maligno. 38«Habéis oído que se dijo: Ojo por ojo y diente por diente. 39Pues yo os digo que no resistáis al mal * ; antes bien, al que te abofetee en la mejilla derecha ofrécele también la otra; 40al que quiera pleitear contigo para quitarte la túnica * déjale también el manto; 41y al que te obligue a andar una milla vete con él dos. 42A quien te pida da, y no vuelvas la espalda al que desee que le prestes algo. 43«Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo * . 44Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos * y rogad por los que os persigan * , 45para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. 46Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos * ? 47Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los paganos? 48Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre del cielo.