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Mt 22, 23-46

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

23Aquel día se le acercaron unos saduceos, esos que niegan que haya resurrección * , y le preguntaron: 24«Maestro, Moisés dijo: ‘Si alguien muere sin tener hijos, su hermano se casará con la mujer de aquél para dar descendencia a su hermano.’ 25Pues bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y murió; y, como no tuvo descendencia, dejó su mujer a su hermano. 26Sucedió lo mismo con el segundo, y con el tercero, hasta los siete. 27Después de todos murió la mujer. 28Entonces, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será mujer? Porque todos la tuvieron.» 29Jesús les respondió: «Estáis en un error, por no entender las Escrituras ni el poder de Dios. 30Pues en la resurrección, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, sino que serán como ángeles en el cielo. 31Y en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que dijo Dios: 32Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? No es un Dios de muertos, sino de vivos * .» 33Al oír esto, la gente se maravillaba de su doctrina. 34Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo. 35Entonces uno de ellos * le preguntó, con ánimo de ponerlo a prueba: 36«Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?» 37Él le dijo: « Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente . 38Éste es el mayor y el primer mandamiento. 39El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo * . 40De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.» 41Estando reunidos los fariseos, les propuso Jesús esta cuestión: 42«¿Qué pensáis acerca del Cristo? ¿De quién es hijo?» Respondieron: «De David.» 43Díceles: «¿Pues cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice: 44Dijo el Señor a mi Señor : Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies? 45Entonces, si David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?» 46Nadie fue capaz de contestarle nada * ; y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas.