Mt 14, 22-36
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)22Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. 23Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar * . Al atardecer estaba solo allí. 24La barca, que se hallaba ya muchos estadios * distante de tierra, era zarandeada por las olas, pues el viento soplaba en contra. 25A la cuarta vigilia de la noche * vino hacia ellos, caminando sobre el mar. 26Los discípulos, viéndolo caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y se pusieron a gritar de miedo. 27Pero al instante les habló así Jesús: «¡Tranquilos!, soy yo. No temáis.» 28Pedro * le respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas.» 29«¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, en dirección a Jesús. 30Pero, al sentir la violencia del viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «¡Señor, sálvame!» 31Jesús tendió al punto la mano, lo agarró y le dijo: «Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» 32Cuando subieron a la barca, amainó el viento. 33Entonces los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.» 34Terminada la travesía, tocaron tierra en Genesaret. 35Los lugareños, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella comarca, y le presentaron todos los enfermos. 36Le pedían que les dejara tocar siquiera la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron curados.