Mt 13, 44-52
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)44«El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo. Cuando un hombre lo encuentra, vuelve a esconderlo y, de tanta alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel. 45«También es semejante el Reino de los Cielos al caso de un mercader que anda buscando perlas finas. 46Cuando encuentra una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra. 47«También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y captura peces de todas clases. 48Y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan y recogen en cestos los buenos, al tiempo que tiran los malos. 49Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos 50y los echarán en el horno de fuego. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. 51«¿Habéis entendido todo esto?» Le respondieron: «Sí.» 52Y añadió: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de su arca cosas nuevas y cosas viejas * .»