Mc 6, 4-6
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)4Jesús les dijo: «Un profeta sólo carece de prestigio en su patria, entre sus parientes y en su casa.» 5Y no pudo hacer allí ningún milagro, a excepción de la curación de unos pocos enfermos, a quienes sanó imponiéndoles las manos. 6Jesús se quedó asombrado de su falta de fe. Jesús recorría los pueblos del contorno enseñando.