Mc 3, 11-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» 12Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.
11Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.» 12Pero él les mandaba enérgicamente que no le descubrieran.