Mc 14, 3-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3Estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, recostado a la mesa, vino una mujer que traía un frasco de alabastro con perfume puro de nardo * , de mucho precio; quebró el frasco y lo derramó sobre su cabeza. 4Algunos de los presentes comentaban entre sí indignados: «¿Para qué este despilfarro de perfume? 5Se podía haber vendido este perfume por más de trescientos denarios y habérselos dado a los pobres.» Y refunfuñaban contra ella. 6Mas Jesús dijo: «Dejadla. ¿Por qué la molestáis, si ha hecho una obra buena conmigo? 7Porque pobres tendréis siempre con vosotros y podréis hacerles bien cuando queráis, pero a mí no me tendréis siempre. 8Ha hecho lo que ha podido. Se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para el entierro.