Mc 14, 12-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)12El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le preguntaron sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a hacer los preparativos para que comas el cordero de Pascua?» 13Entonces, envió a dos de sus discípulos con este encargo: «Id a la ciudad. Os saldrá al paso un hombre con un cántaro de agua; seguidle, 14y veréis que entra en una casa. Decid entonces al dueño: ‘El Maestro dice: ¿Dónde está mi sala, donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?’ 15Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta y preparada; haced allí los preparativos para nosotros.» 16Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua. 17Al atardecer, llegó él con los Doce. 18Y mientras comían recostados, Jesús dijo: «Yo os aseguro que uno de vosotros, que está comiendo conmigo, me entregará.» 19Ellos empezaron a entristecerse y a preguntarle uno tras otro: «¿Acaso soy yo?» 20Él les dijo: «Uno de los Doce que moja conmigo en el mismo plato. 21Ciertamente el Hijo del hombre se va, como está escrito de él, pero ¡ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le habría valido a ese hombre no haber nacido!» 22Mientras estaban comiendo, tomó pan, lo bendijo, lo partió, se lo dio y dijo: «Tomad, éste es mi cuerpo.» 23Tomó luego una copa y, después de dar las gracias, se la pasó, y bebieron todos de ella. 24Y les dijo: «Ésta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. 25Yo os aseguro que ya no beberé del producto de la vid hasta el día en que lo beba, nuevo, en el Reino de Dios.» 26Una vez que cantaron los himnos, salieron hacia el monte de los Olivos.