Mc 12, 1-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Se puso a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la rodeó de una cerca, cavó un lagar y edificó una torre; la arrendó a unos labradores y se ausentó. 2A su debido tiempo, envió un siervo a los labradores para percibir de ellos una parte de los frutos de la viña. 3Ellos lo agarraron, le golpearon y lo despacharon con las manos vacías. 4De nuevo les envió a otro siervo, pero también a éste lo descalabraron y le insultaron. 5Envió a otro y lo mataron; y también a otros muchos: hirieron a unos y mataron a otros. 6Todavía le quedaba un hijo querido; les envió a éste, el último, pensando: ‘A mi hijo lo respetarán’. 7Pero aquellos labradores dijeron entre sí: ‘Éste es el heredero. Vamos, matémosle, y será nuestra la herencia.’ 8Lo agarraron, lo mataron y lo echaron fuera de la viña. 9¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá y dará muerte a los labradores, y entregará la viña a otros. 10¿No habéis leído esta Escritura: La piedra que los constructores desecharon , en piedra angular se ha convertido ; 11fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?» 12Trataron de detenerle, pues comprendieron que había dicho la parábola por ellos, pero tuvieron miedo de la gente. Así que le dejaron y se fueron.