Lam 4, 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Alef. ¡Qué deslucido quedó el oro, qué pálido el oro más fino! Las piedras sagradas están esparcidas por las esquinas de todas las calles * .
1Alef. ¡Qué deslucido quedó el oro, qué pálido el oro más fino! Las piedras sagradas están esparcidas por las esquinas de todas las calles * .