Lc 7, 24-28
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)24Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? 25¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten magníficamente y viven con molicie están en los palacios. 26Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Desde luego que sí, y más que un profeta. 27De éste es de quien está escrito: Voy a enviar a mi mensajero delante de ti , que preparará por delante tu camino . 28«Os digo que, entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él.