Lc 7, 18-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Los discípulos de Juan le llevaron todas estas noticias. Entonces él, llamando a dos de ellos, 19los envió a preguntar al Señor: «¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?» 20Aquellos hombres se acercaron a él y le dijeron: «Juan el Bautista nos ha enviado a preguntarte si eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro.» 21En aquel momento curó a muchos de sus enfermedades y dolencias y de malos espíritus, y dio vista a muchos ciegos. 22Después les dijo: «Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva. 23¡Y dichoso aquel a quien yo no le sirva de escándalo!» 24Cuando los mensajeros de Juan se alejaron, se puso a hablar de Juan a la gente: «¿Qué salisteis a ver en el desierto? ¿Una caña agitada por el viento? 25¿Qué salisteis a ver, si no? ¿Un hombre elegantemente vestido? ¡No! Los que visten magníficamente y viven con molicie están en los palacios. 26Entonces, ¿qué salisteis a ver? ¿Un profeta? Desde luego que sí, y más que un profeta. 27De éste es de quien está escrito: Voy a enviar a mi mensajero delante de ti , que preparará por delante tu camino . 28«Os digo que, entre los nacidos de mujer, no hay ninguno mayor que Juan; sin embargo, el más pequeño en el Reino de Dios es mayor que él. 29Toda la gente que le escuchó, incluso los publicanos, reconocieron la salvación que Dios les ofrecía y se hicieron bautizar con el bautismo de Juan. 30Pero los fariseos y los legistas, al no aceptar su bautismo, frustraron el plan que Dios tenía para con ellos. 31«¿Con quién podré comparar a los hombres de esta generación? ¿A quién se parecen? 32Se parecen a los chiquillos que están sentados en la plaza y se gritan unos a otros: ‘Os hemos tocado la flauta, pero no habéis bailado, os hemos entonado endechas, pero no habéis llorado.’ 33«Porque resulta que ha venido Juan el Bautista, que no comía pan ni bebía vino, y decís: ‘Está endemoniado.’ 34Ha venido el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: ‘Ahí tenéis un comilón y un borracho, amigo de publicanos y pecadores.’ 35Pero la Sabiduría se ha acreditado por todos sus hijos * .»