Lc 3, 7-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7Decía, pues, a la gente que acudía para que les bautizara: «¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente? 8Dad, más bien, frutos dignos de conversión, y no andéis diciendo en vuestro interior: ‘Tenemos por padre a Abrahán’, pues os digo que Dios puede de estas piedras dar hijos a Abrahán. 9Ya está el hacha preparada junto a la raíz de los árboles, de modo que todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.» 10* La gente le preguntaba: «Entonces, ¿qué debemos hacer?» 11Él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.» 12Vinieron también publicanos a bautizarse, que le preguntaron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?» 13Él les respondió: «No exijáis más de lo que os está fijado.» 14Le preguntaron también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» Él les contestó: «No hagáis extorsión a nadie; no hagáis denuncias falsas y contentaos con vuestra soldada.»