Lc 22, 7-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)7Llegó el día de los Ázimos, en el que se había de sacrificar el cordero de Pascua. 8Jesús envió a Pedro y a Juan con este encargo: «Id y preparadnos la Pascua para que la comamos.» 9Ellos le preguntaron: «¿Dónde quieres que la preparemos?» 10Les respondió: «Cuando entréis en la ciudad, os saldrá al paso un hombre con un cántaro de agua; seguidle y veréis que entra en una casa. 11Decid entonces al dueño: ‘El Maestro te pregunta: ¿Dónde está la sala donde pueda comer la Pascua con mis discípulos?’ 12Él os enseñará en el piso superior una sala grande, ya dispuesta; haced allí los preparativos.» 13Fueron y lo encontraron tal como les había dicho, y prepararon la Pascua. 14Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles 15y les dijo * : «Con ansia he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer; 16porque os digo que ya no volveré a comerla hasta que halle su cumplimiento * en el Reino de Dios.» 17Tomó luego una copa * , dio gracias y dijo: «Tomad esto y repartidlo entre vosotros; 18porque os digo que, a partir de este momento, no beberé del producto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios.» 19Tomó luego pan, dio gracias, lo partió y se lo dio, diciendo: «Éste es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en recuerdo mío.» 20De igual modo, después de cenar, tomó la copa y dijo: «Esta copa es la nueva Alianza en mi sangre, que se derrama por vosotros * . 21«Sabed que la mano del que me entrega está aquí conmigo, sobre la mesa. 22Ciertamente el Hijo del hombre se marcha, según está determinado, pero ¡ay de aquel por quien es entregado!» 23Entonces se pusieron a discutir entre sí quién de ellos sería el que iba a hacer aquello.