Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Lc 20, 19-26

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

19Los escribas y los sumos sacerdotes comprendieron que había dicho aquella parábola por ellos y trataron de echarle mano en aquel mismo momento, pero tuvieron miedo de la gente. 20Mientras ellos se quedaban al acecho, le enviaron unos espías que fingieran ser honestos, para sorprenderle así en alguna palabra y poderle entregar al poder y autoridad del procurador. 21Le preguntaron: «Maestro, sabemos que hablas y enseñas con rectitud y que no tienes en cuenta la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: 22¿Nos es lícito pagar tributo al César o no?» 23Pero él, sospechando que actuaban con astucia, les dijo: 24«Mostradme un denario. ¿De quién lleva la imagen y la inscripción?» Ellos respondieron: «Del César.» 25Él les dijo entonces: «Pues bien, lo del César devolvédselo al César, y lo de Dios, a Dios.» 26No pudieron sorprenderle en ninguna palabra ante la gente. Así que, maravillados por su respuesta, se callaron.