Lc 18, 35-43
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)35Cuando se acercaba a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna. 36Al oír que pasaba gente, preguntó de qué se trataba. 37Cuando le informaron que pasaba Jesús el Nazoreo, 38empezó a decir a gritos: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!» 39Los que iban delante le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!» 40Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando se acercó, le preguntó: 41«¿Qué quieres que haga por ti?» Él dijo: «¡Señor, quiero ver!» 42Jesús le dijo: «Recobra la vista. Tu fe te ha salvado.» 43Al instante recobró la vista y le seguía alabando a Dios. El resto de la gente, al verlo, alabó también a Dios.