Lc 17, 1-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Dijo a sus discípulos: «Es imposible que no haya escándalos; pero, ¡ay de aquel por quien vinieren! 2Le iría mejor si le pusieran al cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar, antes que escandalizar a uno de estos pequeños. 3Andad, pues, con cuidado. «Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale. 4Y si peca contra ti siete veces al día, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, le perdonarás.» 5Dijeron los apóstoles al Señor: «Auméntanos la fe.» 6El Señor respondió: «Si tuvierais una fe como un grano de mostaza, habríais dicho a este sicómoro: ‘Arráncate y plántate en el mar’, y os habría obedecido * .» 7«¿Quién de vosotros, si tiene un siervo arando o pastoreando, le dice cuando regresa del campo: ‘Pasa al momento y ponte a la mesa?’ 8¿No le dirá más bien: ‘Prepárame algo para cenar y cíñete para servirme; y, después que yo haya comido y bebido, entonces comerás y beberás tú * ?’ 9¿Acaso tiene que dar las gracias al siervo porque hizo lo que le mandaron * ? 10De igual modo vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os han mandado, decid: ‘No somos más que unos pobres siervos * ; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer.’»