Lc 14, 15-25
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)15Al oír esto, uno de los comensales le dijo: «¡Dichoso el que pueda comer en el Reino de Dios!» 16Él le respondió: «Un hombre dio una gran cena y convidó a muchos. 17A la hora de la cena, envió a su siervo a decir a los invitados: ‘Venid, que ya está todo preparado.’ 18Pero todos a una empezaron a excusarse. El primero le dijo: ‘He comprado un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego que me dispenses.’ 19Otro dijo: ‘He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlas. Te ruego que me dispenses.’ 20Otro dijo: ‘Me acabo de casar, y por eso no puedo ir.’ 21«Regresó el siervo y se lo contó a su señor. Entonces, el dueño de la casa, airado, dijo a su siervo: ‘Sal en seguida a las plazas y calles del pueblo, y haz entrar aquí a los pobres y lisiados, a ciegos y cojos * .’ 22Respondió el siervo: ‘Señor, se ha hecho lo que mandaste, y todavía hay sitio.’ 23Dijo entonces el señor al siervo: ‘Sal a los caminos y cercas * , y obliga a la gente a entrar, hasta que se llene mi casa.’ 24Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena.» 25Caminaba Jesús acompañado de mucha gente. Entonces se volvió y les dijo: