Lc 11, 29-36
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)29Comenzó a decir a la gente reunida junto a él: «Esta generación es una generación malvada; pide un signo * , pero no se le dará otro signo que el de Jonás. 30Porque así como Jonás fue signo para la gente de Nínive, así lo será el Hijo del hombre para esta generación * . 31La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará, porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón; y aquí hay algo más que Salomón. 32La gente de Nínive se levantará en el Juicio con esta generación y la condenarán, porque al menos ellos se convirtieron por la predicación de Jonás; y aquí hay algo más que Jonás. 33«Nadie enciende una lámpara y la pone en un sitio oculto o debajo del celemín, sino en el candelero, para que los que entren vean el resplandor. 34Tu ojo es la lámpara de tu cuerpo. Cuando tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará iluminado; pero cuando está malo, también tu cuerpo estará a oscuras. 35Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad. 36Pues si tu cuerpo está enteramente iluminado, sin parte alguna oscura, estará tan enteramente iluminado como cuando la lámpara te ilumina con su resplandor * .»