Jue 11, 30-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)30Y Jefté hizo un voto a Yahvé: «Si entregas en mis manos a los amonitas, 31el primero que salga de las puertas de mi casa a mi encuentro, cuando vuelva victorioso de los amonitas, será para Yahvé y lo ofreceré en holocausto.» 32Jefté pasó al territorio de los amonitas para atacarlos, y Yahvé los entregó en sus manos. 33Los derrotó desde Aroer hasta cerca de Minit (veinte poblados) y hasta Abel Queramín. La derrota fue grandísima, y los amonitas fueron humillados delante de los israelitas. 34Pero resulta que, cuando Jefté volvió a Mispá, a su casa, su hija salió a su encuentro bailando al son de las panderetas. Era su única hija; no tenía ni más hijos ni más hijas que ella. 35Al verla, rasgó sus vestiduras y gritó: «¡Ay, hija mía! ¡Me has deshecho! ¿Habías de ser tú la causa de mi desgracia? Abrí la boca ante Yahvé y no puedo volverme atrás.»