Jue 10, 1-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Después de Abimélec surgió para salvar a Israel Tolá, hijo de Puá, hijo de Dodó. Era de Isacar y habitaba en Samir, en la montaña de Efraín. 2Fue juez de Israel veintitrés años. Tras su muerte, fue sepultado en Samir. 3Tras él surgió Yaír, de Galaad, que fue juez de Israel veintidós años. 4Tenía treinta hijos que montaban sendos pollinos y poseían sendos poblados, que se llaman todavía hoy las Aldeas de Yaír * , en el país de Galaad. 5Tras su muerte, Yaír fue sepultado en Camón. 6Los israelitas volvieron a hacer lo que desagradaba a Yahvé: dieron culto a los Baales y a las Astartés, a los dioses de Aram y Sidón, a los dioses de Moab, a los de los amonitas y de los filisteos. Abandonaron a Yahvé y ya no le servían. 7Entonces se encolerizó Yahvé contra Israel y los entregó en manos de los filisteos y en manos de los amonitas. 8Éstos molestaron y oprimieron durante dieciocho años a los israelitas, a todos los que vivían en Transjordania, en el país amorreo de Galaad. 9Los amonitas pasaron el Jordán para atacar también a Judá, a Benjamín y a la casa de Efraín, e Israel pasó por grave aprieto. 10Los israelitas clamaron a Yahvé diciendo: «Hemos pecado contra ti, porque hemos abandonado a Yahvé nuestro Dios para dar culto a los Baales.» 11Yahvé dijo entonces a los israelitas: «Cuando los egipcios, los amorreos, los amonitas, los filisteos, 12los sidonios, Amalec y Madián * os oprimían y clamasteis a mí, ¿no os salvé de sus manos? 13Pero vosotros me habéis abandonado y habéis dado culto a otros dioses. Por eso no he de salvaros otra vez. 14Id y gritad a los dioses que habéis elegido: que os salven ellos en el tiempo de vuestra angustia.» 15Los israelitas respondieron a Yahvé: «Hemos pecado, haz con nosotros todo lo que te plazca; pero, por favor, sálvanos hoy.» 16Entonces se desprendieron de los dioses extranjeros y sirvieron a Yahvé. Y Yahvé no pudo soportar el sufrimiento de Israel. 17Los amonitas se concentraron y vinieron a acampar en Galaad. Los israelitas se reunieron y acamparon en Mispá. 18Entonces el pueblo, los jefes de Galaad, se dijeron unos a otros: «¿Quién será el hombre que emprenda el ataque contra los hijos de Amón y acaudille a todos los habitantes de Galaad?»