Is 59, 1-2
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Mirad, no es demasiado corta la mano de Yahvé para salvar, ni es duro su oído para oír; 2son precisamente vuestras faltas las que os separan de vuestro Dios; vuestros pecados le obligaron a ocultar su rostro para no oíros.