Is 28, 24-29
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)24¿No labra el labriego todo el día, abriendo la tierra y haciendo surcos? 25Una vez que iguala su superficie, ¿no siembra a voleo neguilla y comino, y esparce trigo, cebada * y espelta, cada cosa en su terreno? 26Quien le conduce al acierto, quien le instruye es su Dios. 27La neguilla no se trabaja con trillo * ni se pasa la rueda sobre el comino, pues con mayal se varea la neguilla, y el comino se vapulea con el látigo. 28El cereal se trilla, pero no hasta triturarlo: la rueda de la carreta lo trilla, lo monda, pero sin triturarlo * . 29También esto viene de Yahvé Sebaot: un plan admirable, magnífico, con éxito.