Hch 9, 36-41
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)36Había en Jope una discípula llamada Tabitá, que quiere decir Dorkás * . Era muy generosa haciendo buenas obras y dando limosnas. 37Por aquellos días enfermó y murió. La lavaron y la pusieron en la estancia superior. 38Lida está cerca de Jope, y los discípulos, al enterarse que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres con este ruego: «No tardes en venir donde nosotros.» 39Pedro partió inmediatamente con ellos. Así que llegó, le hicieron subir a la estancia superior y se le presentaron todas las viudas llorando y mostrando las túnicas y los mantos que Dorkás hacía mientras estuvo con ellas. 40Pedro hizo salir a todos, se puso de rodillas y oró. Después se volvió hacia el cadáver y dijo: «Tabitá, levántate.» Ella abrió sus ojos y, al ver a Pedro, se incorporó. 41Pedro le dio la mano y la levantó. Luego llamó a los santos y a las viudas y se la presentó viva.