Hch 7, 51-58
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)51«¡Duros de cerviz, incircuncisos de mente y de oído! ¡Vosotros siempre ofrecéis resistencia al Espíritu Santo * ! ¡Sois igual que vuestros antepasados! 52¿A qué profeta no persiguieron vuestros antepasados? Ellos mataron a los que habían anunciado de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora habéis traicionado y asesinado; 53vosotros, que recibisteis la Ley por mediación de ángeles y no la habéis guardado.» 54Mientras oían estas cosas, se consumían de rabia por dentro y rechinaban sus dientes contra él. 55Pero él, lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a su derecha. 56Dijo entonces: «Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre de pie * a la derecha de Dios * .» 57Al oírlo ellos, se pusieron a vociferar, se taparon sus oídos y todos a una se abalanzaron sobre él; 58lo arrastraron fuera de la ciudad y empezaron a apedrearlo * . Los testigos * depusieron sus mantos a los pies de un joven llamado Saulo * .