Hch 6, 1-15
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Por aquellos días, al multiplicarse los discípulos * , hubo quejas de los helenistas contra los hebreos * , porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana. 2Los Doce convocaron la asamblea de los discípulos y dijeron: «No está bien que abandonemos la palabra de Dios por servir a las mesas. 3Por tanto, hermanos, buscad * de entre vosotros a siete * hombres de buena fama, llenos de Espíritu y de saber, para ponerlos al frente de esa tarea; 4mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra * .» 5La propuesta pareció bien a toda la asamblea, y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito antioqueno * . 6Los presentaron a los apóstoles y, después de hacer oración, les impusieron las manos * . 7La palabra de Dios iba creciendo * . El número de los discípulos se multiplicaba considerablemente en Jerusalén; incluso una gran multitud de sacerdotes iba aceptando la fe. 8Esteban, lleno de gracia y de poder, realizaba grandes prodigios y signos entre el pueblo * . 9Se presentaron algunos de la sinagoga llamada de los Libertos * , cirenenses y alejandrinos, y otros de Cilicia y Asia, y se pusieron a discutir con Esteban; 10pero no eran capaces de enfrentarse a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba. 11Entonces sobornaron a unos hombres para que dijeran: «Hemos oído a éste pronunciar palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios.» 12De esta forma amotinaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas; vinieron de improviso, lo detuvieron y lo condujeron al Sanedrín. 13Presentaron entonces testigos falsos que declararon: «Este hombre no para de hablar en contra del Lugar santo y de la Ley; 14pues le hemos oído decir que Jesús, ese Nazoreo, destruiría este Lugar y cambiaría las costumbres que Moisés nos transmitió * .» 15Al fijar su mirada en él todos los que estaban sentados en el Sanedrín, vieron su rostro como el rostro de un ángel * .