Hch 5, 1-9
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Un hombre llamado Ananías, de acuerdo con su mujer Safira, vendió una propiedad 2y se quedó con una parte del precio; la otra parte la llevó y la puso a los pies de los apóstoles. 3Pedro le dijo: «Ananías, ¿cómo es posible que Satanás se haya adueñado de tu corazón para mentir al Espíritu Santo y quedarte con parte del precio del campo? 4¿Acaso no era tuyo mientras lo tenías?; y, una vez vendido, ¿no podías disponer del precio? ¿Por qué determinaste en tu interior hacer esto? No has mentido a los hombres, sino a Dios.» 5Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y un gran temor se apoderó de todos cuantos lo oyeron. 6Se levantaron los jóvenes, lo amortajaron y lo llevaron a enterrar. 7Unas tres horas más tarde entró su mujer, que ignoraba lo ocurrido. 8Pedro le preguntó: «Dime, ¿habéis vendido el campo en tanto?» Ella respondió: «Sí, en eso.» 9Pedro le replicó: «¿Cómo os habéis puesto de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor? Mira, aquí a la puerta están los pies de los que han enterrado a tu marido; ellos te llevarán también a ti.»