Hch 4, 32-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)32La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y un solo espíritu. Nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían en común. 33Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con gran poder * . Y gozaban todos de gran simpatía * . 34No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de las ventas 35y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad.