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Hch 28, 11-31

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

11Transcurridos tres meses, nos hicimos a la mar en una nave alejandrina que había invernado en la isla y llevaba por enseña los Dióscuros. 12Arribamos a Siracusa y permanecimos allí tres días. 13Desde allí, costeando, llegamos a Regio. Al día siguiente se levantó el viento del sur, y al cabo de dos días llegamos a Pozzuoli * . 14Encontramos allí a algunos hermanos, que nos rogaron que permaneciéramos con ellos siete días. Y así llegamos a Roma. 15Los hermanos, informados de nuestra llegada, salieron a nuestro encuentro hasta el Foro Apio y Tres Tabernas. Pablo, al verlos, dio gracias a Dios y cobró ánimos. 16Cuando entramos en Roma, se le permitió a Pablo permanecer en una casa particular con el soldado que lo custodiaba * . 17Tres días después, convocó a los principales judíos. Una vez reunidos, les dijo: «Hermanos, yo, sin haber hecho nada contra nuestro pueblo ni contra las costumbres de nuestros antepasados, fui entregado preso en Jerusalén en manos de los romanos, 18quienes, después de haberme interrogado, querían dejarme en libertad, porque no había motivos para darme muerte. 19Pero como los judíos se oponían, me vi forzado a apelar al César, sin pretender con eso acusar a los de mi nación * . 20Por este motivo os llamé para veros y hablaros, pues precisamente por la esperanza de Israel llevo encima estas cadenas.» 21Ellos le respondieron * : «Nosotros no hemos recibido de Judea ninguna carta que nos hable de ti, ni ninguno de los hermanos llegados aquí nos ha referido o hablado nada malo de ti. 22Pero deseamos que nos digas personalmente lo que piensas, pues lo único que sabemos de esa secta es que en todas partes encuentra oposición.» 23Le señalaron un día y vinieron en mayor número adonde se hospedaba. Él les iba exponiendo el Reino de Dios, les hablaba de Jesús e intentaba convencerles, basándose en la Ley de Moisés y en los Profetas, desde la mañana hasta la tarde. 24Unos creían lo que decía; otros, en cambio, permanecían incrédulos. 25Cuando, en desacuerdo entre sí mismos, ya se despedían, Pablo dijo esta sola cosa * : «Con razón habló el Espíritu Santo a vuestros antepasados por medio del profeta Isaías: 26Ve a encontrar a este pueblo y dile : Escucharéis bien, pero no entenderéis , miraréis bien, pero no veréis . 27Porque se ha embotado el corazón de este pueblo , han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado ; no sea que vean con sus ojos , y con sus oídos oigan , y con su corazón entiendan y se conviertan , y yo los cure . 28«Sabed, pues, que esta salvación de Dios ha sido ofrecida a los gentiles. Ellos sí que la escucharán * .» 29[[]] 30Pablo permaneció dos años * enteros en una casa que había alquilado, y recibía a todos los que acudían a él. 31Predicaba el Reino de Dios y enseñaba lo referente al Señor Jesucristo con toda valentía, sin estorbo alguno * .