Hch 10, 9-16
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)9Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro a la terraza, a eso de la hora sexta, para hacer oración. 10Estando allí, sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban, le sobrevino un éxtasis, 11y vio el cielo abierto y cómo bajaba hacia la tierra una cosa parecida a un gran lienzo, atado por las cuatro puntas * . 12Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles y aves. 13De pronto, oyó una voz: «Pedro, levántate, sacrifica y come.» 14Pedro replicó: «De ninguna manera, Señor. Jamás he comido nada profano e impuro.» 15La voz le habló por segunda vez: «No llames profano a lo que Dios ha purificado * .» 16Esto se repitió tres veces, hasta que, de pronto, la cosa aquella fue elevada hacia el cielo.