Heb 9, 18-22
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18Por eso, tampoco la primera alianza se inauguró sin el uso de sangre. 19En efecto, después de haber leído al pueblo todos los preceptos de la Ley, Moisés tomó la sangre de los novillos y machos cabríos mezclada con agua, la lana escarlata y el hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo 20diciendo: Ésta es la sangre de la alianza que Dios ha ordenado para vosotros . 21Igualmente roció con sangre la Tienda y todos los objetos del culto, 22pues, según la Ley, casi todo ha de ser purificado * con sangre, ya que sin derramamiento de sangre no hay remisión.