Heb 2, 1-4
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Por tanto * , es preciso que prestemos mayor atención a lo que hemos oído, para que no nos extraviemos. 2Pues si la palabra promulgada por medio de ángeles * obtuvo tal firmeza legal que cualquier transgresión y desobediencia recibió justo castigo, 3¿cómo saldremos absueltos nosotros, si descuidamos tan grande salvación? El propio Señor comenzó a anunciar esta salvación, que luego fue confirmada por la palabra de quienes la oyeron. 4Por su parte, Dios la confirmó con signos y prodigios, con toda suerte de milagros y dones del Espíritu Santo repartidos según su voluntad.