Heb 13, 15-18
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)15Por medio de él, ofrezcamos sin cesar a Dios un sacrificio de alabanza , es decir, el fruto de los labios que confiesan su nombre * . 16No descuidéis la beneficencia y la comunión de bienes; ésos son los sacrificios que agradan a Dios. 17Obedeced a vuestros guías y someteos a ellos, pues velan sobre vuestras almas como quienes han de dar cuenta de ellas; así harán todo con alegría y sin lamentarse. De lo contrario, no sacaríais provecho alguno. 18Rogad por nosotros, pues estamos seguros de tener limpia la conciencia, deseosos de proceder en todo con rectitud.