Heb 13, 1-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Que el amor fraterno perdure. 2No olvidéis la hospitalidad, pues, gracias a ella, algunos, sin saberlo, hospedaron a ángeles. 3Acordaos de los presos, como si estuvierais presos con ellos, y de los que son maltratados, pensando que también vosotros tenéis un cuerpo. 4Tened todos un gran respeto al matrimonio * y conservad sin mancha el lecho conyugal, pues Dios juzgará a los fornicarios y adúlteros. 5Que vuestra conducta no se deje arrastrar por el afán del dinero; contentaos con lo que tenéis, pues él ha dicho: No te dejaré ni te abandonaré . 6Así que podemos decir confiados: El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué puede hacerme un hombre? 7Acordaos de vuestros guías, que os anunciaron la palabra de Dios; considerad el buen desenlace de su vida e imitad su fe. 8Jesucristo es el mismo, ayer, hoy y por los siglos * . 9No os dejéis seducir por doctrinas diversas y extrañas. Mejor es fortalecer el corazón con la gracia que con alimentos, que nada aprovecharon a los que siguieron ese camino. 10Tenemos nosotros un altar * del cual no tienen derecho a comer los que dan culto en la Tienda. 11Los cuerpos de los animales, cuya sangre lleva el sumo sacerdote al santuario para la expiación del pecado, son quemados fuera del campamento . 12Por eso, también Jesús, para santificar al pueblo con su sangre, padeció fuera de la puerta * . 13Así pues, salgamos hacia él, fuera del campamento , cargando con su ignominia, 14pues no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos la futura.