Heb 10, 11-14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11Todo sacerdote está en pie, día tras día, oficiando y ofreciendo reiteradamente los mismos sacrificios, que nunca pueden borrar pecados * . 12Él, por el contrario, tras haber ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sentó a la diestra de Dios para siempre , 13esperando desde entonces que sus enemigos sean puestos como escabel de sus pies . 14Mediante una sola oblación ha llevado a la perfección definitiva a los santificados.