Gn 31, 31-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)31Respondió Jacob a Labán: «Es que tuve miedo, pensando que acaso ibas a quitarme a tus hijas. 32Pero eso sí, que aquél a quien le encuentres tus dioses no quede con vida. Delante de nuestros parientes reconoce lo tuyo que esté en mi poder y llévatelo.» Pero Jacob ignoraba que Raquel los había robado. 33Entró Labán en la tienda de Jacob, en la de Lía y en la de las dos criadas, y no halló nada. Salió de la tienda de Lía y entró en la de Raquel. 34Pero Raquel había tomado los ídolos familiares y, poniéndolos en la albarda del camello, se había sentado encima. Labán registró toda la tienda sin hallar nada. 35Ella dijo a su padre: «No te enfades, señor, si no me levanto en su presencia; es que estoy con la regla.» Él siguió rebuscando por toda la tienda sin dar con los ídolos.