Gn 27, 22-27
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)22Jacob se acercó a su padre Isaac, que lo palpó y dijo: «La voz es la de Jacob, pero las manos son las manos de Esaú.» 23Y no lo reconoció, porque sus manos estaban velludas, como las de su hermano Esaú. Luego se dispuso a bendecirlo. 24Dijo, pues: «¿Eres tú realmente mi hijo Esaú?» Respondió: «El mismo.» 25Dijo entonces: «Acércamelo, que coma de la caza, hijo, para que pueda bendecirte.» Le acercó la caza y comió; le trajo también vino, y bebió. 26Luego le dice su padre Isaac: «Acércate y bésame, hijo.» 27Él se acercó y le besó, y al aspirar Isaac el aroma de sus ropas, lo bendijo diciendo * : «Es el aroma de mi hijo como el aroma de un campo que ha bendecido Yahvé.