Ez 36, 1-12
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1«Tú, hijo de hombre, profetiza sobre los montes de Israel. Diles: Montes de Israel, escuchad la palabra de Yahvé. 2Esto dice el Señor Yahvé: Por haber dicho el enemigo de vosotros: ‘¡Ja, ja, estas alturas eternas han pasado a ser posesión nuestra!’, 3profetiza y diles: Esto dice el Señor Yahvé: Ya que habéis sido asolados y codiciados por cuantos os rodean, hasta pasar a ser posesión de las otras naciones, y ya que habéis sido el blanco de las habladurías y difamaciones de la gente, 4escuchad ahora, montes de Israel, la palabra del Señor Yahvé. Esto dice el Señor Yahvé a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que han sido entregadas al pillaje y a la irrisión del resto de las naciones circunvecinas; 5sí, esto dice el Señor Yahvé: Movido por el ardor de mi celo, voy a hablar contra las otras naciones y contra el conjunto de Edom, que, con alegría en el corazón y desprecio en el alma, se apoderaron de mi tierra como si fuera suya, para entregar su pastizal al pillaje. 6«Por ello, profetiza sobre la tierra de Israel. Dirás a los montes y a las colinas, a los barrancos y a los valles: Esto dice el Señor Yahvé: Aquí estoy, lleno de celo y de furor, pues habéis sufrido el ultraje de las naciones. 7Por eso, esto dice el Señor Yahvé: Juro mano en alto que las naciones que os rodean cargarán con sus propios ultrajes. 8«Por vuestra parte, montes de Israel, vais a echar ramas y a producir frutos para mi pueblo Israel, porque está a punto de volver * . 9Sí, aquí me tenéis, vuelto hacia vosotros: vais a ser cultivados y sembrados. 10Multiplicaré los habitantes de toda la casa de Israel; las ciudades serán habitadas y las ruinas reconstruidas. 11Os multiplicaré personas y bestias, que serán numerosos y fecundos. Os repoblaré como antaño y mejoraré vuestra condición precedente. Y sabréis que yo soy Yahvé. 12Haré que circulen por vosotros personas: mi pueblo Israel. Tomarán posesión de ti y serás su heredad, y no volverás a privarles de sus hijos.