Ez 24, 16-26
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)16«Hijo de hombre, mira, voy a quitarte de golpe el encanto de tus ojos * . Pero no te lamentarás ni llorarás; no verterás ni una lágrima. 17Suspira en silencio, no hagas duelo de difuntos; ciñe el turbante a tu cabeza, cálzate tus sandalias, no te cubras la barba, ni comas pan ordinario * .» 18Por la mañana hablé a la gente, y por la tarde murió mi mujer. Al día siguiente por la mañana hice como se me había ordenado. 19La gente me preguntó: «¿No vas a explicarnos qué significado tiene para nosotros lo que estás haciendo?» 20Yo les respondí: «Yahvé me ha dirigido su palabra en estos términos: 21Di a la casa de Israel: Esto dice el Señor Yahvé: He decidido profanar mi santuario, orgullo de vuestra fuerza, encanto de vuestros ojos, por el que suspiráis apasionados. Vuestros hijos e hijas, que habéis abandonado, caerán a espada. 22Y vosotros haréis lo mismo que yo * : no os cubriréis la barba, no comeréis pan ordinario, 23seguiréis llevando vuestros adornos en la cabeza y vuestras sandalias en los pies; no os lamentaréis ni lloraréis. Os consumiréis por las culpas cometidas y gemiréis los unos por los otros. 24Ezequiel será para vosotros un símbolo; haréis todo lo que él ha hecho. Y cuando esto suceda, sabréis que yo soy el Señor Yahvé. 25«Respecto a ti, hijo de hombre, el día en que les despoje de su apoyo, de su alegre ornato, del encanto de sus ojos, de aquello por lo que suspiran apasionados, de sus hijos y sus hijas, 26ese día llegará donde ti un fugitivo que traerá la noticia.