Biblia
Entrar Crear cuenta

Esquema de color

Tamaño de letra

Ez 23, 1-31

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

1Yahvé me dirigió su palabra en estos términos: 2«Hijo de hombre: Había una vez dos mujeres, hijas de la misma madre, que 3se prostituyeron en Egipto siendo todavía jóvenes. Allí fueron palpados sus pechos y acariciado su seno virginal. 4La mayor se llamaba Oholá, y su hermana, Oholibá * . Fueron mías y dieron a luz hijos e hijas. Oholá era Samaría, y Oholibá, Jerusalén. 5Oholá se prostituyó cuando estaba bajo mi autoridad: se enamoró perdidamente de sus amantes, sus vecinos asirios, 6que iban vestidos de púrpura; eran gobernadores y prefectos, todos ellos jóvenes apuestos y hábiles caballeros. 7Les otorgó sus favores —eran todos ellos la flor de los asirios— y, con todos aquellos de los que se había enamorado, se contaminó al contacto de todas sus basuras. 8No cejó en las prostituciones que había comenzado en Egipto, donde se habían acostado con ella en su juventud, acariciando su seno virginal y desahogando con ella su lascivia. 9Por eso la entregué en manos de sus amantes asirios, de los que se había enamorado. 10Éstos descubrieron su desnudez, se llevaron a sus hijos y sus hijas, y a ella misma la mataron a espada. Vino así a ser ejemplo para las mujeres, porque se había hecho justicia de ella. 11«Su hermana Oholibá había sido testigo de esto, pero su pasión y sus prostituciones fueron todavía más escandalosas que las de su hermana. 12Se enamoró de sus vecinos asirios, de sus gobernadores y prefectos, que vestían espléndidamente; todos ellos eran hábiles caballeros y jóvenes apuestos. 13Yo me di cuenta que estaba impura (pues las dos adoptaron la misma conducta). 14Pero ésta superó a la otra en sus prostituciones. Vio hombres pintados en la pared, figuras de caldeos pintadas con bermellón, 15con cinto en las caderas y amplios turbantes en sus cabezas, con aspecto de escuderos todos ellos, que representaban a los babilonios, caldeos de origen, 16y en cuanto los vio se enamoró de ellos y les envió mensajeros a Caldea * . 17Los babilonios vinieron donde ella, a compartir el lecho de los amores y a mancillarla con su lascivia; pero, una vez mancillada por ellos, dejó de desearlos. 18Así, al quedar al descubierto sus prostituciones y su desnudez, me aparté de ella, como me había apartado de su hermana. 19Pero ésta multiplicó sus prostituciones, acordándose de cuando era joven, cuando se prostituía en Egipto 20y se enamoraba de aquellos disolutos de sexo de asnos y esperma de caballos. 21«Has renovado así la inmoralidad de tu juventud, cuando en Egipto acariciaban tu busto palpando tus pechos juveniles * . 22Pues bien, Oholibá, esto dice el Señor Yahvé: Voy a incitar contra ti a todos tus amantes, ésos de los que te hartaste. Los voy a traer contra ti de todas partes: 23a los babilonios y a todos los caldeos, los de Pecod, de Soa y de Coa * , y con ellos a todos los asirios, jóvenes apuestos, gobernadores y prefectos, todos ellos escuderos de título y hábiles caballeros. 24Te atacarán desde el norte * con carros y carretas, con una multitud de soldados. Por todas partes te opondrán el pavés, el escudo y el yelmo. Yo les daré el encargo de juzgarte, y te juzgarán conforme a su derecho. 25Desencadenaré mis celos contra ti y te tratarán con furor; te cortarán la nariz y las orejas, y tus supervivientes caerán a espada; se llevarán a tus hijos y a tus hijas, y tus supervivientes serán devorados por el fuego. 26Te despojarán de tus vestidos y se apoderarán de tus joyas. 27Yo pondré fin a tu inmoralidad y a las prostituciones que comenzaste en Egipto; no volverás a ansiar su presencia ni volverás a acordarte de Egipto. 28Porque esto dice el Señor Yahvé: Voy a entregarte en manos de los que detestas, en manos de aquellos de los que te has hartado. 29Ellos te tratarán con odio, se apoderarán de todo el fruto de tu trabajo y te dejarán completamente desnuda. Así quedará al descubierto la vergüenza de tus prostituciones. Tu inmoralidad y tus prostituciones 30te han acarreado todo esto, por haberte prostituido a las naciones, por haberte contaminado con sus basuras. 31Por haber imitado la conducta de tu hermana, pondré su copa en tu mano.