Ez 21, 18-23
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)18[[21:23]] Yahvé me dirigió su palabra en estos términos: 19[[21:24]] «Y tú, hijo de hombre, marca dos caminos por donde venga la espada del rey de Babilonia; que salgan los dos del mismo país. Y marca una señal, márcala en la cabecera del camino de la ciudad. 20[[21:25]] Después traza el camino para que venga la espada hacia Rabá de los amonitas y hacia Judá, a la fortaleza de Jerusalén. 21[[21:26]] Porque el rey de Babilonia se ha detenido en el cruce, en la cabecera de los dos caminos, para consultar a la suerte. Ha sacudido las flechas, ha interrogado a los terafim , ha observado el hígado. 22[[21:27]] En su mano derecha está la suerte de Jerusalén: para situar arietes, dar la orden de matanza, lanzar el grito de guerra, situar arietes contra las puertas, levantar un terraplén, hacer trincheras * . 23[[21:28]] Ellos opinan que no es más que un vano presagio: se les había dado un juramento... Pero él recuerda las culpas por las que caerán presos.