Ez 13, 2-16
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2«Hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel; profetiza * y di a los que profetizan por su propia cuenta: Escuchad la palabra de Yahvé. 3Esto dice el Señor Yahvé: ¡Ay de los profetas insensatos que siguen su propia inspiración, sin haber visto nada! 4Como raposos entre las ruinas, tales han sido tus profetas, Israel. 5«No habéis escalado las brechas, no habéis construido una muralla en torno a la casa de Israel, para que pueda resistir en el combate, en el día de Yahvé. 6Tienen visiones vanas, presagios mentirosos los que dicen: ‘Oráculo de Yahvé’, sin que Yahvé les haya enviado; ¡y esperan que se confirme su palabra! 7¿No es cierto que no tenéis más que visiones vanas, y no anunciáis más que presagios mentirosos, cuando decís: ‘Oráculo de Yahvé’, siendo así que yo no he hablado? 8«Pues bien, esto dice el Señor Yahvé: Por causa de vuestras palabras vanas y vuestras visiones mentirosas, sí, aquí estoy contra vosotros —oráculo del Señor Yahvé—. 9Extenderé * mi mano contra los profetas de visiones vanas y presagios mentirosos; no serán admitidos en la asamblea de mi pueblo, no serán inscritos en el libro de la casa de Israel, ni entrarán en el suelo de Israel. Y sabréis que yo soy el Señor Yahvé. 10Porque, en efecto, extravían a mi pueblo diciendo: «¡Paz * !», cuando no hay paz. Y mientras él construye un muro, ellos lo recubren de argamasa * . 11Di a los que lo recubren de argamasa * : ¡Habrá una lluvia torrencial, caerá granizo * y se desencadenará un viento tormentoso, 12y el muro quedará derrumbado! Entonces seguramente se os dirá: ¿‘Dónde está la argamasa con que lo recubristeis’? 13Pues bien, esto dice el Señor Yahvé: Voy a desencadenar furioso un viento de tormenta, lanzaré encolerizado una lluvia torrencial, haré que caiga granizo en mi furia destructora. 14Derribaré el muro que habéis recubierto de argamasa, lo echaré por tierra, y sus cimientos quedarán al desnudo. Caerá y vosotros pereceréis debajo de él. Y sabréis que yo soy Yahvé. 15«Cuando haya desahogado mi furor contra el muro y contra los que lo recubren de argamasa, os diré: Ya no existe el muro ni los que lo revocaban: 16esos profetas de Israel que profetizaban sobre Jerusalén y le ofrecían visiones de paz, cuando no había paz —oráculo del Señor Yahvé—.