Ez 11, 1-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1El espíritu me elevó y me condujo al pórtico oriental del templo de Yahvé, el que mira a oriente. A la entrada del pórtico había veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jazanías, hijo de Azur, y a Pelatías, hijo de Benaías, jefes del pueblo. 2Él * me dijo: «Hijo de hombre, éstos son los hombres que maquinan el mal, que dan malos consejos en esta ciudad. 3Dicen: ‘¡No será pronto cuando haya que construir casas! Ella es la olla y nosotros somos la carne * .’ 4Por eso, profetiza contra ellos; profetiza, hijo de hombre.» 5El espíritu de Yahvé irrumpió en mí y me dijo: «Di: Esto dice Yahvé: Sé bien lo que habéis dicho, casa de Israel; conozco bien vuestra insolencia: 6habéis multiplicado vuestras víctimas en esta ciudad; habéis llenado de víctimas sus calles. 7Por eso, esto dice el Señor Yahvé: las víctimas que habéis tirado en medio de esta ciudad son la carne, y ella es la olla; pero yo os haré * salir de ella. 8¿Teméis la espada?, pues yo traeré espada contra vosotros —oráculo del Señor Yahvé—. 9Os sacaré de la ciudad, os entregaré en mano de extranjeros, y así haré justicia con vosotros. 10A espada caeréis; en el término de Israel os juzgaré yo, y sabréis que yo soy Yahvé. 11Esta ciudad no será olla para vosotros, ni vosotros seréis carne en medio de ella; dentro del término de Israel os juzgaré yo. 12Y sabréis que yo soy Yahvé, cuyos preceptos no habéis seguido y cuyas normas no habéis guardado —por el contrario habéis obrado según las normas de las naciones que os circundan—.» 13En esto, mientras yo estaba profetizando, Pelatías, hijo de Benaías, murió. Yo caí rostro en tierra y grité con voz fuerte: «¡Ah, Señor Yahvé!, ¿vas a aniquilar al resto de Israel?»