Ex 9, 22-34
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)22Yahvé dijo a Moisés: «Extiende tu mano hacia el cielo, y caerá granizo en todo el país de Egipto, sobre los hombres, los ganados y sobre toda la hierba del campo de Egipto.» 23Moisés extendió su cayado hacia el cielo, y Yahvé lanzó truenos * , granizo y rayos sobre la tierra. Yahvé desencadenó una granizada sobre el país de Egipto. 24El granizo y los rayos mezclados * con el granizo fueron tan fuertes que nunca se había visto una cosa semejante en el país de Egipto desde que comenzó a ser nación. 25El granizo devastó cuanto había en el campo —hombres y animales— en todo el país de Egipto. El granizo machacó también toda la hierba del campo y tronchó todos los árboles del campo. 26Tan sólo en la región de Gosen, donde habitaban los israelitas, no hubo granizo. 27El faraón hizo llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: «Esta vez he pecado; Yahvé es justo, y mi pueblo y yo somos culpables. 28Rogad a Yahvé. Basta ya de truenos y granizo. Yo os dejaré salir y no tendréis que quedaros más tiempo aquí.» 29Moisés le respondió: «Cuando salga de la ciudad extenderé mis manos hacia Yahvé, cesarán los truenos y no caerá más granizo, para que sepas que la tierra entera es de Yahvé. 30Pero sé que tú y tus cortesanos aún no teméis a Yahvé, Dios.» 31(Se estropearon el lino y la cebada, pues la cebada estaba ya en espiga, y el lino en flor. 32El trigo y la espelta no se estropearon por ser tardíos.) 33Moisés salió de la presencia del faraón y de la ciudad, extendió las manos hacia Yahvé y cesaron los truenos y el granizo, y no cayó más lluvia sobre la tierra. 34Cuando el faraón vio que había cesado la lluvia, el granizo y los truenos, él y sus cortesanos se obstinaron de nuevo.