Ex 3, 2-10
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2Allí se le apareció el ángel de Yahvé en una llama de fuego * , en medio de una zarza. Moisés vio que la zarza ardía, pero no se consumía. 3Pensó, pues, Moisés: «Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza.» 4Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!» Él respondió: «Aquí estoy.» 5Le dijo: «No te acerques aquí; quítate las sandalias que llevas puestas, porque el lugar que pisas es suelo sagrado.» 6Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios * . 7Yahvé le dijo: «He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto; he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos. 8He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel * , al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos. 9El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que los egipcios los afligen. 10Así que ponte en camino: yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto.»