Esd 3, 12-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)12Muchos sacerdotes, levitas y jefes de familia, ya ancianos, que habían conocido con sus propios ojos el primer templo, sobre sus cimientos * , lloraban a voz en grito, mientras que otros lanzaban gozosos clamores. 13Y nadie podía distinguir los acentos de clamor jubiloso de los acentos de lamentación, porque el pueblo lanzaba grandes clamores, y el estrépito se podía oír desde muy lejos.